Nanotecnología y alimentación:

¿lucha contra el hambre, mejores alimentos o más negocios globalizados?


Como siempre, vamos corriendo desde atrás. Los “nanoalimentos” ya están entre nosotros.

El “principio precautorio” nos indica que debemos desconfiar de la forma en que se aplicarán estos tremendos avances tecnológicos, y qué consecuencias traerán aparejadas.

Así como la “revolución verde” –que prometía “alimentos buenos y baratos para todos”- se transformó en el gran negocio de los OGM y la inusitada concentración del poderío económico en pocas empresas transnacionales. Patentamiento de semillas, apropiación de la biodiversidad, agronegocios, agrotóxicos, expulsión de campesinos y tierra para producir combustibles. Todo a partir de un engaño orquestado desde su origen.


¿Podemos creer que los resultados de la modificación “atómica” serán mejores que los obtenidos con la manipulación “genética” de las semillas?

Si vemos cuáles son las empresas –y la estrategia de silencio adoptada por ellas- que invierten en desarrollo nanotecnológico en el “mercado de la alimentación”, más que preocuparnos, tendremos que ocuparnos del tema.

En consecuencia, debemos tener presentes tres principios básicos:

1) Las nuevas tecnologías, por si solas, no resuelven las viejas injusticias.

2) En las relaciones capitalistas, el objetivo del desarrollo tecnológico es el lucro y no la satisfacción de las necesidades de la gente.

3) Cualquier tecnología nueva que se introduzca en una sociedad que no sea esencialmente justa, tenderá a agravar la diferencia entre ricos y pobres.


sábado, 26 de diciembre de 2009

Nanotecnología, ¿el nuevo sistema de control imperialista del siglo XXI?

Implantes en humanos que ya estarían siendo aplicados en Australia, Estados Unidos, América Latina y Asia.

Si bien en términos exclusivamente científicos la nanotecnología puede ser el arma más importante que la ciencia otorgue para resolver una serie de problemas del mundo actual: el cáncer, diabetes, enfermedades transmisibles, organismos atómicamente modificados y otros relacionados con la vida diaria como la vida útil de los materiales, vasos autolimpiantes, computadoras super veloces y pequeñas, conductores eficientes, etc. La nanotecnología, que junto a las biotecnología, las ciencias de la información y las ciencias cognitivas, conforman lo que hoy se conocen como las “tecnologías convergentes”, se constituye en el proyecto de poder más grande del futuro inmediato.

Estas tecnologías convergentes, conocidas como NBI (Nanotecnología, Biotecnología, Información y Cognitivismo) ya fueron consideradas en ocasión de una reunión en el 2001 realizada por la Fundación Nacional para la Ciencia de los Estados Unidos, que precisamente pilotea la política científica de ése país, en cuyas conclusiones se establecieron que “si las ciencias cognitivas pueden pensar, las nanotecnologías pueden construir, las biotecnologías pueden implantar y las ciencias de la información pueden supervisar y controlar”. También se ha venido en llamar a esta conjunción convergente la Nueva Ciencia o el Nuevo Renacimiento, lo que muestra el potencial de la nanotecnología asociada a otras ciencias.

A través de éste proyecto, gestado en el mundo desarrollado y muy particularmente en los Estados Unidos se buscaría como objetivo controlar elementos y procesos materiales de la vida en todas sus manifestaciones, como ser las humanas, los animales y el medio ambiente.

Más allá de eso, la nanotecnología podría alcanzar el desarrollo armamentístico de altísima precisión, así como la generación de armas biológicas “perfectas”.

No se puede olvidar, en ese contexto las afirmaciones realizadas en el pasado por Newt Ginrich, líder de la nueva derecha norteamericana y ex presidente republicano de la cámara de representantes y activista de la “Alianza de los nano-negocios”, quien señalaba y remarcaba que “es vital reconocer que la superioridad tecnológica es la base fundamental de la prosperidad económica de los Estados Unidos”, afirmando además que “se debe continuar haciendo inversiones en las ciencias nuevas y se debe adaptar los sistemas de salud y de seguridad nacional a estos cambios, para quedar como los lideres en prosperidad, calidad de vida y potencial militar”.

En la actualidad y bajo ese contexto el mundo de hoy está iniciando una discusión sobre los reales beneficios de la nanotecnología y sus derivaciones en la generación de un nuevo orden mundial controlado. Por ello en los últimos días en Francia se han generado movimientos contra la implantación de políticas que el gobierno francés intentaría impulsar en ese sentido.

La Confederación de Campesinos Drome y la Unión e Trabajadores de Piezas y Mano de Obra han generado un comunicado denunciando y alertando sobre esta tecnología y “su desarrollo hacia un mundo totalitario”, a propósito de la instauración en Francia de la implantación de nano sensores en animales.

El comunicado establece que el gobierno francés estaría estableciendo:

La implantación electrónica obligatoria para los animales de la actividad ganadera (ovejas y cabras a partir del 2010)

La diseminación generalizada de implantes y de captores miniaturizados en el medio ambiente urbano, rural, doméstico y natural;

Trazabilidad total de todos y de todas a través de implantes electrónicos en todo lugar, en la gestión de datos, que comprenden incluso los datos personales, a través de un sistema centralizado y oscuro;

Implantes en humanos que ya estarían siendo aplicados en Australia, Estados Unidos, América Latina y Asia.

En ese contexto, los ganaderos rechazan la implantación de sensores en sus bestias y remarcan que hoy día serán las ovejas, mañana los hombres.

Sin duda la humanidad deberá estar alerta a un proceso que hasta hace poco parecía simple ciencia ficción, pero que ahora se podría convertir en la nueva arma del control mundial.

La Haine

http://www.lahaine.org/index.php?blog=3&p=3049

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